Fanart de 寺川かのこ en pixiv
La tía Fany y el corregidor
Señor: mi oficio no es
bueno
pues busco, obstinado y
frío,
la paja en el ojo ajeno
y no la viga en el mío.
Señor: mi oficio no es
justo
y su injusticia
sorprende:
si no perdono me pagan,
si perdono me suspenden.
Y aunque no es bueno ni
es justo
el oficio que me han
dado,
Señor, lo ejerzo con
gusto,
y en el gusto está el pecado.
Plegaria del corrector, Aledo Luis Meloni
.
.
=:=:=:=:=:=:=:=:=:=:=:=:=:=:=:=:=:=:=:=
.
Tía Fany:
aki
me pondre a contar
una
istoria de ranma y akane
el
es un idiota incensible
nunca
dize que la ama
un
dia conoce una chica
de
cabellera dorada
es
perfecta ermosa con curvas
a
demas muy bien entrenada
la
chica se enamora enseguida
ranma
tambien parese amarla
pues
ella lo conquista con mimos
y
dulsura en la mirada
las
cosas que su prometida
todos
los dias le negaba
la
chica ermosa perfecta
sin
temor las demostraba
pasiencia
cariño y conprencion
mucho
amor ella brindaba
a
demas muy femenina era
y
en la cocina bien se manejaba
akane
muy desolada
no
hacia mas que llorar
su
prometido su amado
por
otra la iva a dejar
comenzo
a trasar un plan
para
poderlo conquistar
muy
bonita se puso
con
maquillage y de mas
a
su ermana naviki
ropa
y concejos pidio
sobre
ser mas femenina
en
esa gran ocacion
a
kasumi la mayor
luego
fue a saludar
pidiendole
que la allude
una
cena preparar
luego
de estar mucho tiempo
intentando
sin césar
la
comida un poco quemada
pero
que se podia tragar
se
presento ante ranma
hablandole
con sinseridad
yo
se que siempre te golpeó
sin
ninguna necesidad
intentare
no ser tan violenta
por
que te quiero de verdad
aunke
se que no soy bonita
intentare
mejorar
buena
esposa y ama de casa
lo
sere sin dudar
ranma
yo te amo
y
siempre te voy a amar
are
lo que tu me pidas
pero
no me avandones jamas
yo
tambien te quiero akane
digo
el artista marcial
nunca
en realidad me gusto esa chica
la
ermosa perfecta y que sabe pelear
solo
queria que entendieras
y
tu actitud fueras a cambiar
no
meresco ese trato odioso
que
me dizpensas sin pensar
akane
llorando estaba
y
solo pedia piedad
are
lo que tu me pidas
repetia
sin césar
ranma
ranma mi amor
no
me dejes desangrar
yo
no me ire de tu lado
si
prometes ser más delicada
dijo
el chico de la trenza
con
brillante y azul mirada
si
prometes no enfadarte tanto
por
cada cosa que pasa
lo
are lo are amado mio
sin
tí no puedo vivir
solo
quiero a tu lado poder seguir
asi
ranma dijo te amo
y
se casaron enseguida
tuvieron
muchos ijitos
y
esto ya se termina
chao.
.
.
Corregidor:
¡Ay,
ay, ay! Cruel destino y desventura
que
me hizo llegar hasta aquí.
Mis
ojos lloran ya sangre,
mi
rostro se vuelve blanco, lleno de incredulidad.
Con
el manto de la vergüenza estoy tentado de taparme,
mas
gran furia me domina y no consigo controlarme.
Perdón
pido, y sin aspavientos,
si
es que mis preguntas parecen extrañas,
tal
vez sean tontas, o sin sentido,
pero
es mi deber realizarlas.
Tía
Fany, querida amiga, ¿la coma tienes pegada?
¿Acaso
al punto no lo conoces para nada?
Existe
el punto y seguido para continuar narrando,
también
punto y aparte que cambia el tema de conversación.
Esa
tecla no te mata: te fortalece, no dudes.
¿Quizá
escapó a tu visión?,
¿tal
vez no la descubriste ahí abajo metida
entre
la coma y el guión?
Pero
permítanme continuar haciendo otra pregunta más,
tía
Fany, ¿y las mayúsculas? ¿Te las pasaste a llevar?
Entiendo
que si no hay puntos no las quieras colocar,
pues
deben ir al principio de la oración sin dudar,
pero
tal vez no sabías ¡que los nombres propios la deben llevar!
Así
tanto «Ranma» como «Akane», «Nabiki», «Kasumi» y los demás.
También
«Tokio», «Nerima» y el colegio «Furinkan»,
pero
no la palabra «señora», «escuela», «doctor» o «papá».
Querida,
¡querida Fany!, de las tildes mejor ni hablar,
¿comprendes
la diferencia entre un «salto» y un «saltó»?
Y
si vamos a las palabras, lo que significa «haya» y «halla», ¿no?
(tremenda
tentación tenía
de
usar como ejemplo «vaya»
y
«valla», que se le parece
pero
nunca será su hermana).
¿Sabías
que no es lo mismo «haber» y «a ver»?
¿Qué
la «h» diferencia este «he» de este otro «eh»?
.
.
Tía Fany:
corregidor
de que cosa o que
por
que vienes a molestar?
asi
como lo escribo lo entiendo
no
tengo nada que arreglar
un
error lo tiene cualquiera
escribir
mal una palabra
no
es para hacer escándalo ni nada
igual
me leen y me dejan reviews
me
dicen que soy la mejor
que
cultivo un gran talento
que
asi yo muy bien boy
.
.
Corregidor:
Ojalá
fuera solo una la palabra que estropeas,
pero
son casi todas las que usas de muy mala manera.
Aquí
nadie es perfecto, eso lo quiero aclarar,
mas
es imposible que escribas en un renglón diez cosas mal.
Por
supuesto, a tus lectores poco les debe importar
si
tampoco conocen las reglas y menos saben puntuar.
Hay
que seguir cultivando, lo sé,
todo
este espacio que miras,
mas
se supone que deben ser rosas blancas
y
tu cardo y ortiga cultivas.
.
.
Tía Fany:
me
importa poco lo que dises
solo
vengo a divertirme
a
contar cosas que se me ocurren
y
a leer lo que otros escriben
escribo
las palabras
como
se dicen en mi pais
si
no te gusta lo que vez
pues
no vengas a leer aqui
.
.
Corregidor:
Esas
son pobres excusas y tú lo sabes muy bien,
nuestro
idioma es uno solo y se escribe siempre igual,
en
España, en Costa Rica o donde sea. Verás...
ni
siquiera estoy pidiendo que el guión largo sepas usar
o
que la coma en los vocativos aprendas a colocar,
solo
pido que lo que escribas lo revises antes de publicar.
¿Puedes
notar las líneas rojas?, esas, las que pone Word
en
todas aquellas palabras que tienen algún error.
Imposible
que no sepas que «hice» no va con «z»,
que
«ayuda» no va con «ll»,
que
«haiga» no existe en nuestra lengua;
que
no es lo mismo «iba» que «iva» aunque puedan sonar igual,
que
no se puede poner «s» o «c» según lo que te guste más.
Yo
soy un corregidor y me encantaría poder usar
contigo
mi lápiz rojo para que empieces a llorar,
pero
todo esto no lo digo solo por mi profesión,
lo
digo porque amo las letras y soy entusiasta lector.
.
.
Tía Fany:
yo
también e leído mucho
mucho
fics aqui y alla
ay
muchos escritos asi
porque
me voy a preocupar?
.
.
Corregidor:
Tía
Fany, lo siento, pero no se nota para nada
que
hayas leído, ¡ni en la escuela! ¡y obligada!,
y
eso que todos leímos tantas cosas por obligación,
como
estudiamos matemática aunque no tengamos devoción.
Pero
no tiene caso continuar hablando
porque
tú no cambiarás tu opinión ni yo la mía,
eso
está muy claro.
Mejor
dejo que hablen quienes en verdad tienen la palabra:
los
personajes de Ranma ½ (Rumiko, no. No está invitada).
.
.
Personajes
(entran de uno en uno y toman la palabra)
Nabiki:
Todo
lo que están hablando me importa realmente poco,
los
escritores si quieren pueden hacerme villana,
usurera,
mala hermana, fría, arpía o descarada.
Hay
solamente una cosa que no voy a tolerar:
que
escriban mal mi nombre, eso no lo voy a soportar.
Cada
vez que vea un naviky (o cualquier
otra variedad)
la
suma de treinta mil yens tendrán que desembolsar.
(Corregidor,
recuerda que por contratarme tú también debes pagar)...
.
.
Akane:
Esto
ya me tiene harta, ¡yo no soy una llorona!
¿por
qué en tantas historias aparezco haciendo eso?,
o
como una boba que se queda cien años esperando
a
que vuelva su amor del destierro.
Si
Ranma no se despidiera y se fuera por muchos años
yo
intentaría seguir con mi vida
sin
morirme, sin llorarlo.
Pero
antes que nada sepan que nunca lo abandonaría,
si
viaja a alguna misión o para recobrar su hombría
a los confines del mundo o más allá lo
seguiría.
Soy
una chica fuerte o al menos intento serlo,
es
verdad que a veces soy torpe y me falta delicadeza
pero
si golpeo a Ranma... quizá con demasiada fuerza...
¡es
porque él se lo merece!, ahí no hay mucha ciencia.
Me
pintan como una loca que sabe solo despreciarlo
que
grito y lo trato mal, que solo estoy molestando,
pero
si miran bien eso no es cierto, muchas más cosas han pasado,
por
él arriesgué mi vida, eso no pueden negarlo.
.
.
Ranma:
Lo
que más me molesta es que usen mi nombre por diversión,
significa
«caballo salvaje» pero no por eso, no, señor,
quiere
decir que yo sea todo un conquistador.
Que
enamoro a todas las mujeres usando mi gran encanto,
que
por mi físico y belleza han caído muchas a mi paso,
todas
estas cosas escriben y en verdad nunca han pasado.
Lo
peor es que también usan al «caballo salvaje»
para
hacer lemon muy malo.
Escenas
subidas de tono, forzadas, hasta ofensivas,
esas
las hay por montones y hasta son bien recibidas.
Que
a Akane no la considero mi igual,
que
siempre la insulto y la trato mal,
que
por cualquiera que cocine yo la podría cambiar,
esas
son habladurías
como
si no hubiera en el mundo cosas que importaran más,
que
deliciosa carne asada, albóndigas de pulpo,
dulces
de pasta de arroz u otro manjar...
(Oye,
corregidor, luego de esto, ¿nos llevarás a cenar?)
.
.
Corregidor:
(Ranma,
atente al guión, te lo ruego,
continúa
ya).
.
.
Ranma:
Que
actuemos como el cánon sé que es muy difícil lograrlo
eso
ni la señora Rumiko ha sabido bien cómo manejarlo.
Pero
tal vez, si eres tan amable, no hacernos cambiar tanto
hacerme
un playboy mujeriego...
eso
no le hace bien a nadie.
.
.
Doctor Tofu:
Un
saludo a todos, y solo quisiera aclarar
no
soy doctor en medicina,
soy
quiropráctico nada más.
.
.
Akari y Konatsu:
(al unísono)
Nosotros
existimos en el manga, no nos quieran olvidar
aparecemos
en tan pocas historias que ya es para desconfiar.
.
.
Daisuke y Hiroshi
(al unísono)
No
se quejen. ¿Y nosotros?
Aunque
aparecemos seguido
siempre
somos segundones, solo un dúo divertido.
Si
buscan un protagonista siempre es Ranma, Ranma y Ranma.
Exigimos
por lo menos un drabble, una viñeta,
donde
seamos nosotros los que con Akane se quedan.
.
.
Tía Fany:
todo
lo que escribo sale de mi cabeza
no
tienes derecho a decirme
que
imaginar y que no
los
personajes los hago
como
me plazca y se acabo
tienes
que tolerar porque es por divercion
.
.
Corregidor:
Puedo
entender que los personajes cambien
si
lo justifica la historia,
que
se vuelvan malos, depresivos y hasta que cambien de novia.
Pero
la mala ortografía o que uses formato script
eso
no lo permite la página
debes
saber que es así.
Tampoco
el sexo tan explícito, muy mal escrito y vulgar
que
quita todo el romance
y
no hay M que lo pueda salvar.
Además
es tan gracioso que hablen de tolerancia y respetar,
porque
parece que todo eso solo en un sentido va.
Yo
debo aguantar horrores y desatinos por mil,
aguantar
que no sepan ni su propio nombre escribir,
pero
cuando se trata de que escuchen mi opinión
la
tolerancia se les pierde entre tanta equivocación.
No
soportan que se les diga que deben mejorar,
que
las palabras y el alfabeto no saben utilizar.
Lo
malo de todo esto es que no les importa nada,
¿acaso
no lo ves, tía Fany?
¡las
letras están llorando y tú no quieres mirarlas!
Sin
embargo, hasta aquí yo llego como corregidor,
es
mejor seguir creando y escribiendo con amor.
Para
ti, tía Fany, unas últimas palabras
solo
diré que, como al poeta,
tú
«me gustas cuando callas»...
.
.
.
—Akane...
¿qué es un lemon? —preguntó Ranma releyendo el guión.
—Ni
idea —respondió su prometida un poco distraída. Estaba concentrada en algunas
páginas en particular dentro del libreto, páginas que habían sido descartadas
al final—. Qué raro... —comentó—. Hay muchas rimas que hablan de una
«pelirroja», son como cinco páginas de versos, pero después «el corregidor» no
quiso incluirlas.
—¿Y
quién es «el corregidor»? ¿Tú lo conoces? —inquirió Ranma en voz más baja para
que nadie lo oyera. A él le importaba un bledo la supuesta «pelirroja», si hubo
menos versos que memorizar, mejor.
—No.
¿Y tú?
—Tampoco.
Pero... si no lo conocemos de nada... ¡¿por qué diablos estamos haciendo estas
tonterías?!
—Recuerda
que dijo que si lo ayudábamos luego iba a escribir algo bonito sobre... sobre
n-nosotros —Akane bajó la mirada avergonzada—. Ya sabes... algo donde digamos
todo lo que no nos atrevemos a decir.
—Ah...
es verdad —el chico se sonrojó y miró para otro lado—. Oye, Akane, ¿y por qué
este tipo le pagó a Nabiki para que lo ayude, pero a nosotros no nos dio ni un
miserable yen?
—Parece
que Nabiki consiguió algunos escritos comprometedores sobre él que no le
convenía que se hicieran públicos —respondió Akane y se encogió de hombros.
Ranma
chasqueó la lengua decepcionado. Después tiró el libreto en la papelera más
cercana.
—Tengo
la garganta seca de todas las idioteces que nos hizo decir el tal «corregidor»
—se quejó. Luego miró a la chica de pie a su lado—. ¿Quieres... qu-quieres ir a
tomar algo... conmigo?
Su
prometida lo miró con ojos brillantes y el rostro ruborizado.
—Está
bien—respondió.
Y
sonrió ampliamente.


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