Ni "remon", ni "lemon", se dice: limón. Una humorada muy buena para la salud por su alto contenido de vitamina C.
3
—¿Hay algo especial en el limón?
—¿Cómo? —Akane levantó la cabeza y dejó el lápiz sobre el cuaderno.
Su hermana Nabiki estaba de pie en el umbral de su habitación, con un hombro apoyado en el marco de la puerta.
—Digo, si hay algo especial con el limón —repitió la chica—. Últimamente han salido con Kasumi y traen puros limones de la compra. Luego se encierran en la cocina a hacer Kami-sama sabrá qué.
Nabiki se enderezó con ambas manos en la cintura.
—Confiesa de una vez lo que ocurre, Akane.
—No entiendo de qué me hablas —replicó Akane, y fingió seguir estudiando, aunque no veía las letras del libro que supuestamente estaba leyendo. Su mente se encontraba lejos de allí, no escuchaba lo que Nabiki continuaba diciendo.
…
(De las lecciones de cocina de Kasumi)
Debes tomarlo con delicadeza y tratarlo con mucho cariño, Akane. Eso es; baja el cuchillo despacio, por favor, no queremos accidentes. Observa ese delicioso y maduro limón, con tanto jugo para aprovechar, con tanto para entregar… ¡No, no! Despacio, siempre despacio, esta es la mejor parte de todo el proceso, no hay que malgastar los limones así como así, tú los tienes en la mesa todos los días, pero no siempre será así, por lo que, cuando hay un limón, debes deleitarte con él. Colócalo despacio en el exprimidor, déjame enseñarte cómo… ahora estás preparada para comenzar, pero hazlo despacio, no empieces con toda la fuerza desde el principio o te cansarás, y luego te dolerá, además. Sé de lo que te hablo.
Ahora hazlo cada vez con un poco más de fuerza, muévelo a un lado y a otro, eso es, muy bien. ¡Vaya!, para ser tu primera vez lo haces como toda una experta. Estoy sorprendida, hermanita. Creo que ya estás lista para el siguiente, pon otro limón, no pierdas el ritmo, recuerda que lo importante es el movimiento de la muñeca, aprovecha su potencial. Eres sensacional, Akane, te lo dije, privarse un poco de las cosas por un tiempo hace que las aprecies en su justa medida y las recibas luego con más agradecimiento y placer. Esta será la mejor limonada de tu vida, Akane. ¡Limones, limones, limones! ¿No te parecen fantásticos? Sin abusar nunca, pero cuando sean necesarios es mejor sacarles hasta la última gota. Sí, sí, con más fuerza. ¡Oh!, cuánto calor hace, ¿no crees? Bueno, hablar de los limones y el arte de sacar todo su provecho siempre me pone así. Los limones son mis favoritos, Akane, qué lástima que tantas personas los traten con tan poco respeto y falta de imaginación, ¡con todo lo que se puede hacer con ellos!
…
La chica dio un respingo, como despertando de un sueño.
—¿Qué? ¿Ahora qué pasa, Nabiki? Déjame estudiar.
—Lo averiguaré —sentenció la otra con una mirada afilada y brillante—. Averiguaré qué es lo que están tramando, ya lo verás.
Nabiki se fue del cuarto y Akane chasqueó la lengua, encogiéndose de hombros después. Entonces recordó otra cosa. «Los limones siempre atraen a todos, Akane» había dicho Kasumi con aire de sabiduría, y ella no había entendido qué quería decir con eso, pero ahora comenzaba a comprenderlo.


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